個人檔案- Relatos Ociosos -相片部落格清單更多 ![]() | 說明 |
|
27 January Game OverSi, quería jugar contigo... pero no estabas. Ahora estoy molesta, sabes que detesto quedarme esperando cuando quiero jugar. No me mires como si no me entendieras, esta relación siempre ha sido así, si quiero jugar te busco, y si no estás.... pues busco a alguien más para jugar.
Mariela vio su reflejo en el espejo -que estúpida soy, hablando sola... Ella estaba acostumbrada a que sus caprichos fueran atendidos rápidamente, quizás algunos no entiendan su concepto de jugar, pero para ella siempre estuvo claro, le gustaba flirtear con alguien, generalmente con la misma persona, sentir que podía controlarlo, que tenía un encanto dificil de resistir, que la deseaban pero que sólo ella decidía hasta donde podían llegar. Era un juego donde ella siempre ganaba. O al menos eso creía, que ganaba. Hoy luego de querer jugar y no encontrar a Victor, por primera vez sintió que quizás estaba perdiendo el juego con él. Quizás ella ya no tenía el control del juego. Quizás ella ahora necesitaba más de él que él de ella. Eso sin duda era perder.
Buscó en sus recuerdos otros "jugadores", hace algún tiempo tenía varios a la vez, pero ahora todos tenían una vida estable y simplemente no servían para jugar. Tampoco es que Mariela fuese una perdida roba-maridos, no, lo suyo era jugar con hombres que no tuvieran grandes ataduras. De pronto se sintió sola, muy sola, tratando de jugar un juego en el que ya nadie quería jugar.
¿Perdí mi encanto? Ya no tengo 20, eso es obvio, pero no creo estar tan mal... ¿o si? -Mariela siguió viéndose en el espejo como quien estudia una fruta, buscando posibles magulladuras, chequeando si el olor era dulce, si el color era brillante- No, definitivamente sigo siendo un buen partido... pero ¿por qué no consigo con quién jugar?.
Recordó cuando estaba casada con Pedro, él la amaba pero no soportó descubrir su afición al "juego". Fue una época dulce, aunque le gustaba jugar sabía que siempre llegaría a casa y la esperarían unos brazos dispuestos a abrazarla, unos labios dispuestos a besarla, unas manos dispuestas a tocarla como a ella le gustaba. Sintió nostalgia de aquellos momentos, de esa tranquilidad, de esa seguridad. Recordó que cuando Pedro le pidió el divorcio ella fue arrogante y casi le gritó los muchos candidatos que esperaban por ella. Ahora de pronto se encontró sin candidatos, sin juegos... un viernes sola en su casa.
El espejo vió que Mariela lloraba, el espejo notó que la luz de sus ojos se opacó, el espejo entendió cuando ella también lo hizo. Mariela buscó un cuchillo, se secó las lágrimas y rasgó su mejilla izquierda. La sangre se mezcló con las lágrimas derramadas en el suelo. Ahora al menos no podría jugar más. Su vida no había acabado, pero el juego finalmente mostró su mensaje final: Game Over.
18 September CayendoElla vio las fotos de su vida, una a una. Se vio cuando quiso ser recepcionista sólo porque le gustó eso de pintarse las uñas de rojo y atender el teléfono con vocecita corporativa. Otra donde quiso ser punk, adoraba esa cruz de metal que colgaba de su cuello sobre sus ropas negras, labios y uñas negras también. Aquella en que se convirtió en atleta, competía y hasta ganó algunas medallas. Se vio nuevamente como la gran actriz que en realidad nunca pudo ser. Fotos de bohemia, de ejecutiva, de madre, de amiga, de extrema, de guerrera, de niña fresa, de inocente, de puta, de jefe, de empleada, de buena, de mala, de payasa, de depresiva.
Se dio cuenta viendo sus fotos que su vida se había convertido en muchas vidas. Camaleona, mimética, siempre intentado ser lo que no era, siempre añorando la vida de alguien más y acto seguido tratando de vivirla. Algunos pensarían que era divertido vivir así, que nunca podrías aburrirte. Ella se había dado cuenta de que era todo lo contrario, ahora viendo las fotos descubrió que en realidad nunca vivió, no su vida al menos. Ella no sabía quién era, pasó tanto tiempo queriendo ser alguien más que se perdió a sí misma... y ya no sabía quién era, ya no era nadie, no supo a quién más imitar y se quedó vacía.
Ella vio sus fotos mientras caía del décimo piso de su edificio. Ella vio las fotos y decidió que estaba bien, que terminar con su no vida era la mejor decisión. 26 August ConfundidaMe viste y no viste lo que yo creí ser... ¿o será que viste lo que soy y yo creo no ser? Que confuso es todo esto, ¿a quién debería creerle, a mi misma y lo que creo ser, o a ti y lo que tú crees que soy?
Si sólo tú me hubieras visto distinta lo más probable es que decidiera que estás equivocado y se acabó el problema. Pero hoy alguien más vió en mi lo que tú viste hace unos días atrás. Eso me puso a pensar, ¿será que estoy equivocada?.
Tendrás que disculparme tantas preguntas, pero así está mi cabeza... llena de interrogantes que dificilmente encontrarán respuesta prontamente. Por eso te escribo, por eso me escribo, para ver si vaciando mis dudas al papel, convirtiendo mi embrollo mental en letras puedo sacar conclusiones más o menos claras.
Déjame decirte que no voy bien, eso está claro. Sigo pensando que ustedes no han sabido leerme, que se han equivocado, que no soy lo que han visto. Pero entonces no estoy reflejando claramente lo que soy, y eso sí representa para mi un problema. Yo estoy clara en quién soy pero está visto que los demás no ven lo mismo.
¿Por qué me desdibujo hacia afuera?
¿Por qué disfrazo mi verdadero ser?
¿A quién quiero engañar?
¿Soy yo misma la que busca engañarse?
No, la palabra engaño no me gusta, suena ilícita, suena contundente. No, dado el caso ha sido un engaño insconsciente. Más dificil aún, ¿cómo podría yo pretender en unas pocas líneas tratar de entender mis conductas inconscientes?.
Bien, no tengo tiempo ahora para analizarme, así que tendremos que conformarnos todos, ustedes y yo, con saber que yo estoy bien, no me pasa nada, no estoy de mal humor, no estoy preocupada, soy feliz y agradezco a la vida todo lo que tengo.
Y si ven algo diferente... olvídenlo.
18 August Un personaje especial
Ella era una mujer de esas que hay que voltear a ver, de esas que aunque no te miren directamente te cautivan y si te miran… posiblemente te paralicen. Hermosa no es la palabra adecuada, era mágica, hechizante, sobrenatural quizás.
Yo fui uno de esos hombres que quedó totalmente paralizado cuando sus ojos se dignaron a verme desde la altura de su trono, y no, no es que realmente fuera una reina y estuviera sentada en un trono de oro y piedras preciosas viendo con desdén a sus súbditos, no, es que su imponente presencia me hizo sentir pequeño, insignificante.
Esa primera vez que la vi estaba liderando un grupo de mujeres que protestaban a las puertas de la casa del gobernador, por la inminente construcción de una plaza para peleas de gallos en el pueblo, una gallera pues.
Yo, periodista venido de la ciudad para cubrir la noticia, estaba tomando algunas fotografías de las mujeres, de sus pancartas… hasta que mi lente se quedó fijo en su rostro. Ni siquiera pude disparar la cámara en ese momento, me quedé viéndola a través del lente, sintiéndome de alguna manera protegido detrás de mi cámara, pero ella me vió y me miró largamente, como esperando el clic de la cámara, que nunca llegó porque mis dedos se paralizaron al igual que todo mi cuerpo. Cuando se volteó para seguir entonando sus cantos de protesta, yo pude volver a moverme.
Esa noche sólo pude pensar en ella, ¿quién era? ¿por qué no me atreví a acercarme para entrevistarla? ¿qué pasó con mi vena periodística? Mis respuestas llegaron al día siguiente cuando el periódico local dio el tubazo en su página principal: Marina “Natura” Guevara defiende a los gallos!
Así descubrí que se llamaba Marina y por lo visto era conocida también con el nombre de Natura. En ese momento afloró en mi el periodista, decidí que si bien me habían tubeado la noticia, yo me encargaría de hacer de esa noticia un verdadero trabajo de investigación. Reconozco que mi yo periodista se confabuló con mi yo hombre, ese hombre que necesitaba conocer a Natura, hablarle, tocarla, admirarla.
No voy a explicar todas mis tareas periodísticas, sólo necesitan saber que trabajé con ella más de dos meses, en los cuales la entrevisté innumerables veces, me llevó a conocer “su monte” como ella lo llamaba, donde estaban decenas de animales salvajes que ella se había encargado de salvar y cuidar. Pero no puedo decir que realmente llegué a conocerla. Para sus historias personales era sumamente reservada, nunca supe si alguna vez se había casado, si era madre, si tenía pareja siquiera, si había nacido en ese pueblo… nada, su vida personal seguía siendo un misterio para mi. Quizás ese halo de misterio era lo que me seguía fascinando de ella, no conocerla completamentge era para mi un motivo más para seguir buscándola.
Cuando ella decidió que ya había dicho todo lo que tenía que decir, que ya me había mostrado todo lo que tenía que mostrar, desapareció sin dejar rastro. Quizás notó que mi interés iba más allá del reportaje, que quería más de ella, que la intimidad cada vez era mayor, y no podía permitirse una relación así. No pude encontrarla en el pueblo ni en su monte. La busqué por días sin resultados, así que decidí regresar a la ciudad para escribir un completo reportaje de su historia y sus causas pro-naturaleza. 11 June A mi me gusta... pero se acabóQuizás quien no siga mi día a día leerá el título de esta entrada y se confundirá. Pensará que escribiré sobre algo romántico, o sobre un rico plato de comida, o sobre un hobbie, o... las opciones en realidad son infinitas. La realidad es otra, A Mi Me Gusta es la película en la que estaba trabajando, una comedia romántica escrita por mi gran amiga Rosa Clemente y dirigida por otro buen amigo, Ralph Kinnard. Acepté gustosísima a trabajar en ella porque me unen estos dos afectos al proyecto, además de que el tema me pareció bien simpático. Me encanta cuando se hacen películas venezolanas que rompan con los temas que siempre utilizan, barrios, drogas, violencia, prostitutas, policías... por eso también yo digo que esta película "a mi me gusta".
Mi papel es pequeño, soy la tía de la protagonista, una mujer sola, viajada, simpática y ocurrente. La más joven de las 3 hermanas, Brígida, Cristina y Julia (mi personaje). Apenas fueron 5 llamados pero fue una experiencia riquísima. Hoy hice mi última participación y algo melancólica, cosa normal cuando termino un proyecto, quise hacer catarsis reflexionando acerca de la experiencia y entendiendo que fue lo que "a mi me gustó".
-Lo obvio, estar en una película que escribió mi amiga es sencillamente un regalo, un honor, una delicia... amén de que escribe fabuloso.
-Ya no tan obvio, trabajar con Ralph era una experiencia que definitivamente quería vivir. El, hasta donde yo sabía, es profesor de actuación. Siempre tuve curiosidad de su método de enseñanza ya que se ha vendido como un profesor que usa El Método, que utiliza los ejercicios del Actor's Studio , del Lee Strasberg. En fin, como actriz quería ver cómo era eso. Aquí quizás está mi mayor ganancia. Ralph es un excelente director porque es un excelente profesor. De manera amable, honesta, con ánimos contagiantes, te lleva exactamente a dónde él quiere que estés. Ejercicios de relajación, de improvisación, gritos, bailes, risas, recuerdos e imaginación, rondas de hablar inentendible, charlas espontáneas como personaje, respiración, masajes, lavadoras antiguas... son tantos los recursos que utiliza para que entres en ambiente, te relajes y así estés mentalmente, físicamente y espiritualmente dispuesto para "ser" el personaje, que cada pauta era sencillamente fascinante. El mundo no existía en esos momentos, el trabajo y el stress quedaban en otro sitio, lejos, muy lejos. Hoy fue increíble, confieso que en más de 10 años actuando nunca había podido llorar en escena. Siempre cuando ensayaba en mi casa las emociones fluían sin problemas, pero en el set, frente a una cámara me trancaba y no salía de mi ni una condenada lágrima. Hoy la escena era en una funeraria y debíamos llorar, no desgarrados, pero sí llorar como cuando efectivamente pierdes a alguien querido. Hicimos la acostumbrada ronda, nos estiramos, hicimos respiraciones, nos reímos un rato, hablamos sin entendernos y al final nos pidió que recordáramos a alguien querido que hubiésemos perdido. Yo recordé a mi abuelo. Lloré. Fui al set y lloré en el ensayo. Filmamos y lloré. Quedó la toma y también lloré. Todos estábamos conectados con la emoción que necesitábamos en esa escena. Fue maravilloso.
-El equipo, que cantidad de gente especial. Todo el equipo técnico, todos mis compañeros actores, Pedro, María Teresa, María Antonieta, Rodolfo, Alexandra, Mónica, Jonathan... todos, fantásticos, personas increíbles. Que felicidad haber compartido con cada uno de ellos, todos de una u otra forma me dejaron algo de sí mismos, y espero yo haberles dejado algo también. Bello equipo... de verdad.
Hoy terminamos, bueno, mi personaje terminó. El rodaje continúa algunos días más, pero ya la Tía Julia terminó. Como es costumbre cuando un personaje termina todos lo despiden con un gran aplauso... lloré, lloré de emoción, de notalgia, de rabia, de alegría, de tristeza... lloré. Gracias por esos aplausos, yo desde aquí los aplaudo también a cada uno de ustedes.
Gracias Rosa por tu pluma. Gracias Ralph por tu ánimo y tu dirección. Gracias a todos por estar, por ser, por dar. Por eso ahora puedo decir A MI ME GUSTA... pero se acabó. Ahora esperaré otra aventura, otro proyecto, otro capítulo, otra página.
11 April Mi encuentro con TonyMe topé con este señor, con este italiano mayor al que llamaré Tony a falta de conocer su verdadero nombre. Se acercó a mi para pedirme ayuda, estaba buscando una agencia de viajes porque quería vender su cupo de dólares. Según me dijo, él no los necesitaba así que prefería regalárselos a Chavez que a su juicio irónico necesitaba más que él de esos dólares. Yo no entendí su razonamiento pero estaba justo parada entre dos agencias de viajes así que le indiqué que entrase en cualquiera de ellas.
Quizás se sentía solo, quizás la indignación de un día como el 11 de abril le hacía buscar oídos para sus reflexiones, quizás simplemente le caí simpática... o quizás yo misma necesitaba que alguien como Tony se acercara a mi hoy. El caso es que sin explicación alguna empezó a conversar conmigo. Todo empezó por contarme que en este país ahora es tan dificil sacarse el pasaporte que empezaba a creer que todo era a propósito, para no dejar que los venezolanos salieran del país. Claro, su marcado acento italiano lo delataba, él no es venezolano, pero luego de más de medio siglo viviendo en este país, y habiéndose nacionalizado hacía bastantes años atrás, Tony ya es un venezolano más... claro, con acento. Me contó que llegó por la guerra, que Venezuela era y sigue siendo un gran país, pero que definitivamente éste era el gobierno más malo que habíamos tenido. Se disculpó por no llamarlo simplemente el peor, pero se justificó explicándome que no quería ser demasiado grosero, así que lo dejamos como el gobierno más malo. Me contó de como hace 50 años Caracas era puro cañaveral, bueno no Caracas, Chacao. Me contó que a los dos años de haber llegado aquí murió Stalin. Me contó que a Mussolini lo colgaron de una plaza durante dos días como ejemplo humillante de lo que se le hacía a un dictador. Me confesó que colgarlo le pareció como mucho, que él hubiera preferido cadena perpetua. También me confesó que le hubiera gustado que Stalin pagara por lo que le hizo a Rusia y a los rusos, pero que en cambio murió de manera natural. También se refirió a Gómez, como un dictador que no sabía ni leer ni escribir pero que aprendió para poder mandar. Me dijo que Lusinchi era un borrachín, que Carlos Andrés era un ladrón pero que en comparación a la corrupción de ahora, eso fue un robo casi miserable. Opinó que el gran error de Caldera no había sido indultar a Chavez, sino que debió inhabilitarlo políticamente y así nos hubiésemos ahorrado estos 10 años de desastre. Me confeó que él votó por Chávez la primera vez, porque vió en él a un segundo Perez Jimenez, en el sentido de la mano dura pero con visión, y se equivocó de palmo a palmo.
Tony estaba indignado con la Onidex, con la falta de salud, vivienda y alimentación del país, con la compra de subarinos para pelear con quién, con quién me preguntó, tímidamente le respondí que suponía que el presidente creía que algún día pelearía con Estados Unidos. Tony rió a más no poder, "Estados Unidos tiene miles, miles de submarinos, no dos o tres como tendremos aquí, que estupidez". Tony me recordó que hoy es 11 de abril y que estos días para el chavismo son de celebración. Celebración? Por qué? Por los muertos de Puente Llaguno? "Aquí no hay nada que celebrar, deberíamos estar de luto y éste señor quiere que celebremos..." Es verdad Tony, es verdad.
Me cayó bien Tony, pero me preocupó su vida. Un extranjero que ya no se irá de este país, con sus 70 años encima ya no le quedan muchas fuerzas para irse a ningún sitio. Más de medio siglo aquí, pero Tony no tiene seguro porque no se lo puede pagar. Tiene problemas en la próstata y quizás se tenga que operar me dijo, pero cómo se va a operar, con el seguro social? Pobre Tony, dio su vida, sus mejores años, su mano de obra, su sudor, hizo familia, hizo país, pero ahora no tiene ni siquiera la seguridad de que su salud está protegida. No sabe siquiera si tendrá un pasaporte que le permita viajar si lo desease. No sabe que no puede ir a una agencia de viajes a cambiar o regalar su cupo de dólares Cadivi.
Tony sólo quería hablar, sólo necesitaba desahogar su frustración e indignación, su pena y nostalgia del país que fue y pudo ser Venezuela. Tony habló conmigo y yo le escuché atentamente. Me despedí evitando que una lágrima corriera por mi cara. Me dio rabia, me dio lástima.
Dios te bendiga Tony, Dios te ayude con tu próstata y tu pasaporte. Ojalá pudieses regresar a Italia, seguramente allá estarías mejor hoy en día, pero admiro la fuerza y las ganas que todavía se te notan para quedarte en este país que te recibió hace más de 50 años. Le hice prometer que viniese el 21 de abril, luego de su cita en la Onidex para que me cuente si ya tiene pasaporte. Espero que venga, espero que me cuente que todo va mejor con su salud, espero verle para invitarle un café y así seguir escuchando sus historias de la Venezuela posible, la que él todavía sueña ver, porque según él, ése caerá antes de tres años. Ojalá Tony, ojalá.
23 January TransparenteComo si fuera transparente, así me sentía ayer debajo de toda la tela. Parece un contrasentido, lo sé, estar vestida con ropajes super pesados, peluca, máscara, velo, guantes... y sin embargo sentirme transparente. Me doy cuenta de que si la gente no te ve la cara no existes. Tenía la máscara, la peluca y el velo, todo eso me impedía hablar y como nadie me veía la cara, supongo que me tomaron como parte de la excenografía. Fue tan real mi transparencia o no existencia, que la soledad de mi máscara me llevó a llorar... y nadie se dio cuenta, nadie me consoló, nadie se fijó en mis hombros subiendo y bajando a causa del llanto. Que increíble soledad!
Cómo pudiera hacer un paralelismo de esa experiencia con la vida real? Será que la gente cuando no es auténtica, cuando lleva máscaras (aunque sean transparentes) se vuelven invisibles? Será que en un mundo de fantasía, la realidad se torna indeseada y se prefiere pasarla por alto? Será que sin las ropas que nos disfrazan, sólo somos un alma en soledad? Será que no ver la cara de una persona da miedo, miedo a que entonces se vuelva un espejo de nuestra propia realidad, nuestra propia deformidad?
Me prefiero sin máscaras, me prefiero auténtica, me prefiero limpia de maquillaje, prefiero mostrar mi cara... gústele a quien le guste. Así soy yo, tal como me ven. Insegura, franca, honesta, puntual, olvidadiza, torpe, con poco tacto, de risa y llanto fácil, amargada muchas veces, depresiva otras tantas, alegre con frecuencia, habladora, soñadora, detallista, impulsiva, solitaria y complicada. Así y de muschas formas más, soy una y soy muchas. Lo que sí no soy, ni quiero ser, es transparente, véanme, quiéranme, odienme, pero véanme, porque aquí estoy!
16 January Y luego qué?Fue confiada a su peluquería. Había esperado a que la luna estuviera en cuarto creciente para hacerse el corte que había visto en la revista. Luego de su divorcio Faby había decidido mejorar su imagen, ya habían pasado 8 meses y era hora de volver a empezar. Sus amigas le dijeron que las cosas habían cambiado, que el arte de seducir a un hombre no era igual a cuando ella era soltera, 11 años atrás. Se sentía insegura. Se casó enamorada, enamoradísima, nunca pensó que algún día su príncipe azul se convertiría en un sapo y que tendría que enamorarse otra vez, porque éso sí estaba claro en la mente de Faby, ella sola jamás.
Confiando en los consejos de sus amigas Faby empezó por operarse las lolas, -Chama es que hoy en día sin lolas no eres nadie. Luego de 3 semanas ya se sentía suficientemente fuerte para seguir con los cambios, -Chama unos lentes de contacto azules te quedaría espectaculares y cambia esa ropa, ahora que tienes lolas ponte ropita sexi, muéstralas!
Renovado el guardarropa y con su mirada azul, Faby fue a la cámara de bronceado, luego al dentista para un blanqueamiento extremo, después a donde la trinitaria de las uñas para ponerse unas acrílicas con pintura de aerógrafo, por último el cabello. Hoy tenía la cita en la peluquería.
Quería el corte de la modelo de la portada de Cosmopolitan. Era como asimétrico, con capas y flequillo. A la modelo se le veía muy bien, seguramente a ella también se le vería bien, sobretodo cambiándose el color, mechitas doradas sobre una base chocolate. Llegó y casi inmediatamente la hicieron pasar. Estuvo cerca de cuatro horas en la peluquería, pero salió tal cual como se imaginaba... bellísima, igualita a la modelo de Cosmo.
Ahora estaba lista para "levantarse" al papacito de su vida. Se vistió para matar, un vestidito negro que dejaba muy poco a la imaginación, con un escote de esos que paralizan el tránsito. Unas sandalias de tacón aguja, altísimas. Toques de perfume en las zonas más "calientes" de su cuerpo y la libertad de no llevar ropa interior, algo que antes nunca hubiera hecho. En fin, salió dispuesta a todo a la discoteca de moda con sus amigas. Nada más llegar Faby se sintió observada por muchos pares de ojos. Le entró calorcito. Se sintió bella, deseada y eso le dio seguridad. Paseó la mirada y eligió a un especímen que no estaba nada mal. Unos 38 años muy bien llevados, zapatos impecables (básico para ella), whiskycito en la mano y anular sin rastros de anillo. A por él. Para qué hacer el cuento largo... durmió con él, pero la cama no era el fuerte de este hombre.
Segunda salida, esta vez con pantalones super pegados, de tela brillante, un top plateado que dejaba casi toda la espalda al descubierto. Misma discoteca, más miradas masculinas que la taladran... escogió a otro buen especimen y se acostó con él. Era bueno pero acabó muy rápido. Ella necesitaba más.
Tercera salida, faldita a la cadera y topsito tipo sostén. Miradas llenas de deseo. Lo vio en la barra y le gustó, se veía más joven que ella, pero le resultaba sumamente interesante su cabello largo. Se lo imaginó desnudo y le gustó aún más. No lo pensó más. Fue con él a su casa y a su cama. Joven, experto en complacer... pero inmaduro, además tenía cuatro tatuajes en la espalda y ella aborrecía los tatuajes.
Tercera salida parte dos. Luego del jovencito tatuado regresó a la discoteca. Siguió bailando y encontró otro ejemplar. Se fueron al baño del local para uno rapidito, así no tenía que irse para luego descubrir que no era el indicado. El rapidito no estuvo mal pero el tipo besaba terrible. Menos mal que no había salido.
Tercera salida parte tres. Sintió una mirada que le traspasaba la nuca. Quiso voltear pero una mano mantuvo su cabeza quieta. Le comenzó a besar el cuello, lentamente, suavemente. Ella se estremecía con cada beso, se dejó hacer. Una mano recorrió su espalda mientras la otra le tomaba el cuello por delante para seguirla besando. Faby decidió que éste era el hombre ideal, sabía complacer sus sentidos, era delicado y fuerte a la vez. Volteó rápidamente y la vio, una mujer era la autora de esas caricias que la tenían a millón. A pesar de las dudas iniciales se fue con ella.
Cuarta salida, misma discoteca, -Disculpe señorita no puede entrar. Faby miró al guardia desafiante, -Y eso como por qué? -No admitimos prostitutas en este local, si quiere hacer negocios quédese en la calle. -Yo no soy... cómo se atreve? -Lo lamento, el dueño tiene reportes de su conducta en los últimos días y me dió órdenes estrictas de no dejarla pasar... pero si quiere hable directamente con él.
Subió las escaleras que la llevaban a la oficina del dueño. Indignada, o más bien humillada pero decidida a defender su honor. Tocó tres veces a la puerta. -Pase.
Ella entró y se encontró en una oficina bastante amplia, oscura pero con suficiente luz como para distinguir el sofá de la derecha, el escritorio del fondo, el vidrio que mostraba todo el local y el hombre de pie viendo su local. -Fui bastante claro con mis órdenes, qué quiere? -Me parece grosero de su parte asumir que soy prostituta... -Su comportamiento así me lo indica. -Pues se equivoca, sólo busco pasarla bien... por favor míreme, no me gusta hablarle a la espalda de alguien. El hombre se volteó lentamente y le sonrió con ironía. -Jesús? -Estás preciosa Faby... por qué no eras así cuando estábamos casados? -Eres un... -Un pobre imbécil que te ve y no puede evitar exitarse... perdona lo de prostituta, sabía que te molestarías y que vendrías a hablar con e dueño... conmigo. -Pero desde cuando tienes una discoteca? -Tú te dedicaste a cambiar tu look, yo a cambiar de carrera, me cansé de ser empleado y ahora soy dueño de esta discoteca en la que te has dedicado a levantar hombres. Se acercó y pasó su mano por su cuello. -Estás preciosa de verdad. -Gracias. Siguió acariciándola suavemente bajando hasta el escote, ella no se lo impidió. Poco a poco él la llevó hasta el sofá. Faby sólo se dejó hacer, nunca pudo resistirse a Jesús y esta noche no sería la excepción.
Horas más tarde salió Faby de la discoteca. Iba con paso seguro. Nunca regresó, no hubo quinta salida. 10 January Debí llamar primero...Quizás debí preguntarle primero, pero cuando quiero algo no me detengo en nada, simplemente voy y lo consigo. No pensé en ella, jamás hubiera creído que alguien no pudiese querer un viaje gratis a una isla paradisíaca. Pero así era ella, todo debía ser planificado al detalle, la espontaneidad no entra en su vida. El caso es que llegué con los pasajes, mi maleta lista y una gran sonrisa. -Prepara una maleta pequeña con trajes de baño y vestidos ligeros... nos vamos a Martinica ya! -A Martinica? Cuándo? -Ya, apúrate, estamos con el tiempo justo. -Tú estás loco? Yo no puedo salir ya, tengo cosas que hacer... qué te pasa? -Pero Gaby, lo que tengas que hacer podrá esperar, este viaje no, compré los pasajes hace media hora... quería darte la sorpresa. -No me gustan las sorpresas, lo sabes bien. Yo no puedo ir. -Gaby por favor... -No Miguel, la próxima vez lo planificamos con calma y vamos, así no. -Gabycita... -Que no. -Qué hago con los pasajes? -Revéndelos si quieres, ése no es mi problema... es más, ve tú y listo. -Pero... -Hazlo, tú querías ir a Martinica? Bueno, ve entonces, aprovecha y ve solo. -Quería ir contigo... -Entonces debiste avisarme con tiempo.
Para no hacer el cuento muy largo, les cuento que decidí irme solo a Martinica. Los pasajes estaban comprados, el hotel pagado, ninguno hacía reembolsos, así que preferí perder sólo 1 pasaje y aprovechar el otro, total, buena falta que me hacían 3 días y 2 noches en la playita.
Claro, debí pensar también que no iba a aguantar. Adoro a Gabriela y me encanta estar con ella. No soy hombre de estar solo, pero tampoco me hago acompañar por cualquiera, desde hace 8 años sólo me acompaña Gaby y así soy feliz. Quizás me dirán que 8 años de noviazgo son demasiados, pero para mi es muy importante tener una vivienda propia antes de dar el paso de casarme, amo demasiado a Gaby para ponerla a vivir con estrecheces. En fin, me fui a Martinica. El hotel era espectacular, con una de esas piscinas con cascadas y bar dentro del agua... precioso. Llegué justo al atardecer. Los colores anaranjados, fuccias y morados del cielo me parecieron perfectos para compartirlos con Gaby. Maldecí mi mala decisión... debí avisarle con tiempo y ahora estaríamos los dos viendo esta sinfonía de colores en el cielo. Pedí un coctel de esos tropicales, con sombrillita y todo de adorno. Me reí solo por la cursilería de mi trago. No me trasnoché, a eso de las 9 me fui a dormir. Después de 4 coctelitos tropicales mi cabeza pedía almohada urgente.
Al día siguiente bajé a la piscina, pedí un coctelito y me ubiqué cerca de la cascada. Vi a mi alrededor, todos parecían pasarlo bien, vi parejas enamoradas, familias, grupo de chicas jóvenes y hasta una par de parejas de viejitos. Había música de fondo pero en un volumen tan agradable que no tapaba el ruido de las olas de mar arrastrando conchitas en la arena. Era todo tan perfecto que decidí regresar, necesitaba estar con Gaby, pedirle perdón y planificar un viaje a este mismo lugar para que lo disfrutáramos juntos.
Recogí mis cosas y me fui en el primer vuelo que iba a Caracas.
Llegué antes del final de la tarde, buena hora. Fui a mi casa, me di un baño, me vestí y salí rumbo a casa de Gaby. Pasé por una floristería y compre una docena de rosas. Llegué a casa de Gaby a las 6:15 pm. Hablaría con ella, nos contentaríamos y luego la invitaría a cenar. Estaba contento, a pesar de todo tenía un plan y me reconfortaba saber que quizás la semana que viene estaría con Gaby en el paraíso de Martinica.
Toqué el timbre y esperé.
Esperé.
Toqué nuevamente y esperé.
Quizás debí llamarla primero...
La puerta se abrió y apareció Gaby, recién bañadita, preciosa. Me miró sorprendida. Le sonreí mientras le entregaba el ramo. Iba a decirme algo cuando escuché un grito desde el piso de arriba... voz de hombre llamando a Gaby "mi cielo"... ojos temerosos de verme... pasos que resuenan en las escaleras... un apenas audible "perdón"...
Debí llamarla primero, debí avisarle, debí... debí quedarme en Martinica y acostarme con una mulata.
28 August La muerte viaja en motoEs triste ver cómo una situación, o más bien, una serie de situaciones logran crear una imagen negativa de algo, en este caso de las motos. Lamentablemente hoy en día podemos relacionar las motos con robos, asesinatos y hasta secuestros. Yo particularmente veo una moto con dos personas arriba y prácticamente tiemblo, más aún si estas dos personas en moto están vestidos con franelas rojas.
Me precio de ser muy abierta, de poder relacionarme con cualquiera, de no ser prejuiciosa... pero los hechos hablan por sí solos. La muerte viaja en moto. Ellos, los motorizados de franela roja (en su mayoría) se saben intimidantes y se aprovechan de ellos para hacer lo que quieran. Como ejemplo:
Estábamos en una de esas típicas colas de Maiquetía, de un sábado en la mañana, tratando de ir a la playita. Allí, en la zona donde se pasa frente a Arturo's, donde hay dos carriles pero la gente termina haciendo tres. Si, allí, en La Guaira. Ventanas abiertas, musiquita chévere y muchas ganas de disfrutar de un buen día de sol. De pronto una camioneta pick up se lanza por ese "tercer" carril y para evitar chocar de frente con otro carro se lanza frente a nuestra camioneta. Por supuesto hay que frenar, esquivarlo e insultarlo mentalmente. Todo fue así, salvo por la insultada. Jordi decidió insultarlo en voz alta mientras manoteaba con su brazo fuera de la ventana. Obviamente el de la pick up ni se inmutó, él tenía "derecho" a tirarnos el carro, o supongo que él lo creía así. El caso es que digonal a nosotros, un poquito hacia atrás, iba una moto con dos personajes de franela rojita. Nosé bien por qué, ellos asumieron que los insultos y manotazos al aire de Jordi era para ellos. No nos dimos cuenta hasta que se puso al lado de la ventana y comenzaron a insultarnos a su vez. Jordi, que no tenía ni idea de lo que ellos pensaban, los medio insultaba también, básicamente por metiches porque el lío no era con ellos. Yo por mi lado, realmente asustada con la moto, le digo a Jordi que lo deje así que cierre la ventana, y al mismo tiempo que él empieza a subirla el parrillero de la moto se pone la mano en la cintura como agarrando una pistola mientras seguía insultando. En ese momento mi pánico fue total, no pude seguir viendo convencida de que lo siguiente era una detonación y una tragedia mayor. Gracias a Dios los tipos siguieron de largo y Jordi se orilló para atenderme, ya que a todas estas yo estaba totalemente en shock. Embarazada vi toda la película, el disparo, la sangre, las lágrimas, el futuro espantoso... lo vi todo. Nada pasó, es verdad, pero hubiese podido ser una desgracia, y todo por una consusión de insultos. Moraleja, no insultemos a nadie en la vía, y menos, muchísimo menos, a un par de motorizados con franela roja.
Ese día, en ese momento, pronuncié la frase que titula esta entrada, la muerte viaja en moto.
Que triste pensar así, lo reconozco, sé que no todos los que tienen moto son asesinos o ladrones, pero hay tantos que sí lo son, que prefiero generalizar y evitar una desgracia. Las motos son ideales para un criminal, rápidas, pequeñas, no se detienen en colas, no se paran ante semáforos o calles en contrasentido, pueden huir por la acera si lo necesitan, caben dos personas y además son baratas. El kit de crimen en Venezuela debe ser: una pistola, una navaja y una moto... Y si me pongo discriminatoria, una franela roja para estar siempre impune.
25 July No falta nada pero falta todoNo lo había anunciado públicamente... al menos no en este space, pero el caso es que tengo 6 meses y medio de embarazo. Probablemente mi percepción del tiempo empezará a cambiar, o tal vez ya es distinto. A ver:
Como lo estaba buscando desde hacía varios, vaaaaarios meses, el embarazo no me iba a tomar desprevenida, todo lo contrario, cada mes contaba los minutos para "saber". En enero lo supe, lo supe incluso antes del famoso retraso, y es que no me sentía bien, habían náuseas y mareos, síntomas que se me hacían obvios de embarazo. Me hice la típica prueba casera de farmacia y sí, estaba embarazada. Creo que nadie se ha enterado tan rápido de un embarazo. Cuando me hice la prueba de sangre y el primer eco, se dedujo que tenía con las justas 4 semanas de embarazo, contando desde la fecha del último período, porque si contásemos desde la concepción (en primer lugar es muy dificil estar 100% seguros de cuándo fue) serían como 2 semanas de embarazo. En fin, en ese momento veía 8 larguísimos meses por delante para dar a luz. Me parecía interminable.
Gracias a Dios todo ha reultado normal y tranquilo, así que he podido seguir con mi trabajo casi sin cambios. Al principio tenía mucho sueño y hambre, pero nada que me impidiera realmente trabajar. En vista de la normalidad, y a pesar del crecimiento de mi panza, se me fueron pasando los meses sin darme cuenta. Hoy entiendo que sólo me quedan un par de meses para dar a luz y me falta de todo. No tengo nada hecho en el cuarto, no tengo cuna, el moisés no está listo, el cuarto no tiene closet (por lo que todas las cosas que me han regalado están sobre la mesa del comedor), me falta ropita de recién nacido y todos los utensilios básicos para el bebé. Hay que pensar en dónde dar a luz, el curso prenatal, el eco tridimensional, los recuerditos de "gracias por venir a conocerme", las fotos profesionales de mi embarazo, la ropa con que el bebé saldrá de la clínica (ni que fuera príncipe y mil paparazzi lo espararán en la calle), el baby shower, el bautizo, el reposo postnatal... basta!
Ahora veo que mis 8 larguísimos meses, se convirtieron en escasas 8 o 10 semanas que ya se me hacen cortísimas para todo lo que me falta por hacer. Menos mal que cuento con gente maravillosa que está dispuesta a ayudarme, sobre todo, y tengo que darle miles, millones de gracias, mi hermanaza del alma Danielle, quien se ha tomado muy a pecho mi embarazo y ha tomado las riendas de la "producción" de este magno evento.
No tendré todo listo cuando llegue Xavi, seguro que no, pero al menos será recibido por unos papás dispuestos a darle todo el amor del mundo, además de abuelos, tíos de sangre y tíos postizos que harían cualquier cosa por verlo feliz... éso es lo que importa ¿no?
13 July Contaminación SónicaO lo que es igual... sensación de rechazo hacia quien es incapaz de hablar con un volumen moderado de voz.
Acabo de almorzar en la fuente de soda que tengo a menos de 20 metros de mi oficina. Me senté en la mesita de siempre, una pequeña de tres personas, pegadita a la reja de entrada. Me gusta esta mesa porque es pequeña y porque está como separada de todos, nadie me molesta y no molesto a nadie. Generalmente me siento a almorzar acompañada tan solo por una revista o el periódico. Hoy no fue diferente, pedí un pabellón y un jugo de lechoza, abrí la revista y comencé a leer. Todo iba bien hasta que mis oídos detectaron una voz molesta detrás mío, bueno, diagonalmente atrás para ser exacta. Pensé que el tipo había subido el volumen en esa frase en particular porque quiso darle un énfasis especial.... pues no. He intentado abstraerme de su voz durante todo el almuerzo, pero es de esas personas que no pueden evitar hablar en un volumen alto, innecesariamente alto. Lo más insólito es que estaba acompañado por una mujer a la que nunca escuché, es decir, sabía que hablaba, pero tenía el volumen adecuado de voz. Se me hizo insoportable el almuerzo. A mi qué me importa lo que el tipo piensa acerca del costo de las cervezas, del cigarrillo, de las medidas del gobierno en cuanto a la reforma constitucional, o cómo se está manejando el área tribunalicia del país. Yo lo único que quería era comer en paz mientras leía mi revistica.
¿Será que éste tipo de gente no tienen una incapacidad de hablar bajo, sino que necesitan llamar la atención? ¿será que se les hace imprescindible ser escuchados? Me molestó tanto el tipo que ni siquiera voy a darle el beneficio de la duda, no creo que tuviese alguna deficiencia auditiva y por eso hablaba más duro de lo necesario, no, porque además su compañera hablaba bajito y él la escuchaba, no, el tipo simplemente es un generador de contaminación sónica y punto. 3 July 24¿Y si en vez de 24 con Jack Bauer, hiciéramos un 24 de Kristin Pardo?
Puede ser lo más aburrido del mundo, no habrán terroristas, ni conspiraciones, ni presidentes negritos al que van a asesinar (aunque mi presi podría refutarme este punto), no habrán muertos, ni accidentes y posiblemente no quedaré como una heroína al final del día.
7:00 am. Suena la alarma del celular. Como todos los días lo apago al segundo timbrazo, o para ser más exactos, al segundo kikiriki poque lo tengo puesto con el sonido de un gallo. Doy algunas vueltas para decidirme y como a las 7:10 am me levanto finalmente.
7:15 am. Luego de las necesidades físicas de rigor, abro la ducha y espero a que la temperatura sea adecuada.
7:30 am. Cremita en todo el cuerpo por aquello de la resequedad. Desodorante. Q-tips en las orejitas. Desenredar el cabello. Pantaletica.
7:40 am. Todavía me encuentro parada frente al closet, tratando de decidir qué ponerme. Desde que estoy más gordita los vestuarios me resultan toda una odisea.
7:50 am. Me preparo un desayuno ligero, un plato de cereal o en su defecto un sandwich pequeño de jamón y queso. Un vaso de jugo para hidratarme y pasar las pastillas que tomo todas las mañanas, las vitaminas.
8:15 am. Salgo de mi casa luego de despedirme de Estrella y ponerle su comida.
8:35 am. Llego a la oficina. Lo primero que hago es prender la laptop y revisar mis mails, los de todas las cuentas, cantv, yahoo. hotmail... Me conecto al msn de hotmail y yahoo. Abro mi cuenta bancaria a ver si hay depósitos (generalmente no hay). Paso por los blogs que más disfruto para chequear si hay algo nuevo.
9:00 am. Empiezo a trabajar. De aquí en adelante son 3 horas de llamadas, cuentas, decisiones varias... pero nada emocionante de verdad. Quizás la semana pasada donde teníamos que colocar avisos de prensa para la Copa América la cosa fue más emocionante, o quizás cuando se trata de la semana de cierre del encarte que sacamos en El Universal... pero por lo general, son 3 horas normales.
12:00 m. Cual viejito me dispongo a almorzar. Caliento mi comida, me siento frente a mi laptop y aprovecho de jugar un poco mientras almuerzo. Chatear también puede ser un acompañante para mi comida, depende del día.
1:00 pm. De aquí hasta las 5:30 pm tengo otra vez actividades normales de trabajo, a veces aderezadas con una salida al banco (detestable) y algunas otras con breaks para tomar un cafécito o comer un dulcito.
6:00 pm. Me voy a la casita, comienzo a pensar en qué haré de cena y almuerzo para mañana. Qué tengo en la casa y qué me falta para pasar a comprarlo antes de llegar. Subo a pie los 3 pisos que me separan de mi carro y escuchando La Mega me voy esquivando las colas.
6:30 pm. Llego, me lanzo al sofá para un descansito antes de cocinar. Ultimamente me quedo dormida.
7:00 pm. Me levanto como puedo del sofá y empiezo a hacer comida.
8:00 pm. Llega Jordi y cenamos viendo televisión.
8:30 pm. Ún paseo entre Sony, AXN, Warner y People and Arts hasta las 10:30 pm.
10:30 pm. Bostezo.... me voy a dormir.
Ahora viendo detenidamente mi día a día, me doy cuenta de que de verdad necesito otras actividades, quizás clases de algo, o inscribirme en un gimnasio, tal vez integrarme a un grupo de algo... en fin, Jack Bauer tampoco tiene actividades fuera de su trabajo. Nunca lo he visto ir a clases de spinning, tampoco se inscribió en clases de piano la temporada pasada y menos aún se integró a un grupo de lectura. La diferencia entre Jack y yo es el trabajo que realizamos, quizás si yo fuese detective, policía, espía, o algo así, tendría unas 24 más emocionantes, pero como sólo soy una publicista embarazada, pues mi día a día es bastante tranquilo. Ya veremos dentro de 3 meses, con un bebé todo cambia ¿no?
23 May III. Confesión. O de cómo un simple paseo me convirtió en un criminal.Rodeé la casa para tratar de entrar por la puerta de servicio. Pasé por los rosales con cuidado parta no pisar ni una hojita, Rebeca siempre me había reprochado mi falta de cuidado con las matas. En fin, llegué a la puerta de servicio y para mi suerte estaba entreabierta. Entré con cuidado y empecé a llamarla. Pasé por la cocina y seguí al comedor, siempre llamándola por su nombre. La casa se veía normal, no habían rastros de robo o forcejeo. Llegué al rellano de la escalera y me detuve con un poco de temor de subir al piso de los dormitorios, aunque seguía sintiendo que era mi casa también no me parecía correcto subir sin ser invitado. La llamé nuevamente y creí escuchar su voz, pero tan tenue que no podía estar seguro si de verdad era ella. Volví a llamarla y esta vez sí que la escuché, me llamó por mi nombre. Terminé de subir las escaleras de dos en dos, mientras la llamaba iba recorriendo los diferentes dormitorios. Aunque corría las imágenes iban transcurriendo lentas frente a mis ojos, era una sensación muy extraña.
Por fin en el cuarto de baño la encontré. Rebeca estaba tendida en el suelo a medio vestir. Quedé paralizado por algunos segundos hasta que su débil llamado me hizo reaccionar. La tomé en mis brazos para llevarla hasta la cama pero al incorporarme me golpeé la cabeza con el lavamanos, perdí el equilibrio y caí al suelo con todo y Rebeca en brazos.
Otra servilleta por favor. Gracias.
¿Por qué nadie habla? Ya terminé la historia... eso fue lo que pasó... ¿necesitan más detalles? Dios mío, simplemente me caí y como tenía a Rebeca en brazos fuí quizás más torpe de lo normal, ella se golpeó contra el suelo y yo le terminé cayendo encima. Cuando me volví a levantar le pedí mil disculpas, obviamente estaba preocupado y apenado, pero hasta ese momento no había descubierto el charco de sangre que se formaba alrededor de su cabeza.
Nosé cuánto tiempo pasó, sólo recuerdo haberme paralizado. Empecé a llorar, la llamé varias veces... no respondió... atemorizado retrocedí poco a poco y salí del que había sido mi baño, mi cuarto, mi casa. Fue un accidente... un accidente... 21 May II. Confesión. O de cómo un simple paseo me convirtió en un criminal.Sí, fue rápido, por lo menos yo lo sentí rápido, quizás ella no, tal vez es como dicen y se ve pasar toda la vida en cámara lenta, si es así entonces para ella debe haber sido muy lento... en todo caso prefiero pensar que fue rápido, menos dolor ¿verdad?. En fin sucedió el sábado pasado, quedamos en encontrarnos en el parque porque quería darme una ropa mía que todavía tenía en su casa. Tenemos más de 3 meses separados legalmente, finalmente me aplicó la de "lo que no sirve se bota" y me botó. Ahora está saliendo con un tipo que parece exitoso, por lo menos maneja un carro último modelo, uno de estos con sólo dos puestos.... que le aproveche porque luego tendrá que cambiarlo por una van, ¿o será que el tipo no sabe que Rebeca viene con 3 niños debajo del brazo? Perdón... debí decir "venía", es la costumbre, ustedes me entenderán.
En fin, quedamos en vernos en el parque de la esquina de la casa donde vivimos tantos años juntos. Ella prefirió el parque para no tener que ir a "mi inmundo apartamento" como le llama a mi pequeño nuevo hogar y tampoco verme a mi en su "inmaculada y sagrada casa" como le llama ahora a lo que fue nuestro hogar. Porque eso es parte de la separación, para ella todo lo bueno, para mi nada o si acaso lo que sobre.
Estuve esperándola como media hora en el fulano parque, sentado allí en el banco donde vimos juntos a Robertico cuando se cayó del columpio. En el mismo banco donde me soltó la noticia de que venía una Gabrielita en camino. El banco que nos vio reir y llorar mientras imaginábamos el futuro de Juliáncito, "seguramente será abogado porque qué manera de convencer a Robertico y Gabrielita de que él necesita más tiempo en los columpios que ellos". Perdón, sepan ustedes que los hombres también lloran a veces... Oficial, una servilleta por favor...
La cosa es que no llegó, eso me extrañó mucho porque ella es sumamente puntual.... bueno era. Decidí entonces ir a buscarla hasta la casa. Caminé los escasos 100 metros que me separaban de lo que fue también mi casa y llegué hasta la puerta donde todavía se lee "ROGAJU", el nombre en letras de bronce que ideamos para la casa en honor a Robertico, Gabrielita y Juliáncito. Toqué el timbre una vez.... dos... hasta tres veces. Nada. Me asomé al garage y ahí estaba el carrito rojo "tierno" que tanto le gustó siempre a Rebeca. Eso significaba que ella tenía que estar en casa. Pero no aparecía. Decidí entonces llamarla por teléfono. La llamé a la casa y nada. La llamé al celular y nada, la contestadora. Ya para ese momento estaba realmente preocupado. Pensé en lo peor, imaginé a mis hijos llorando porque su madre había sido secuestrada por terroristas para usarla como bomba humana. No se rían, de verdad pensé que algo así podría haberle ocurrido.
Perdonen otra vez, ¿me dan un poco más de agua? ¿Ven que ya ni siquiera intento con lo de la cerveza? Gracias...
Continuará... 18 May Confesión. O de cómo un simple paseo me convirtió en un criminal.Si, está bien, lo confieso, yo la maté... pero fue un accidente, no me duele mucho que haya muerto, pero eso no significa que fue intencional. No me miren así, sé que no me creen, sé que lo único que ven ante sus ojos es a un criminal, pero ya que me presionaron tanto para obtener "la verdad", entonces ahora tomen la tan apreciada verdad, acéptenla, no porque no les guste la verdad deja de ser verdadera. Lo siento, estoy cansado, no me han dejado dormir, no han querido alimentarme... tengo sed, ¿puedo beber algo?
Gracias, hubiese sido mejor algo más fuerte que un simple vaso de agua, pero igual agradezco su compasión al dar de beber a este supuesto "criminal". Es gracioso, toda mi vida trataron de definirme, mi papá siempre me repetía que era un holgazán bueno para nada, mi mamá me llamó gordo desde pequeño, mis amigos me apodaron La Puya porque mi piel tiene un tono similar al de la moneda y además según ellos no valgo nada... Si, todos quisieron definirme, sobre todo mi ex-esposa, durante 14 años de matrimonio me llamó inútil, borracho, fracasado, mala cama, estúpido... pero lo que más repetía era que yo era su peor error. Su peor error, un error que le dejó 3 hijos que increíblemente son espectaculares, inteligentes y buenos. Un error que siempre complació sus caprichos, que la llevó a París de luna de miel, que accedió a comprar ese ridículo carro con un motor 0.9 cc. sólo porque era tierno, un error que pagó durante años las carísimas medicinas de su hermano el que murió de Sida, un error que aguantó los cachos por temor al abandono, un error porque encontré una vía de escape en unas botellas de cerveza los viernes en la tasca de la esquina. Pero nunca nadie, ni mis padres, ni mis amigos, ni siquiera mi mujer me definió alguna vez como un criminal. Perdónenme si me río un poco, pero hasta me da cierto orgullo pensar en mi mismo como un criminal, eso indicaría que soy un tipo fuerte, decidido, arrecho pues, no este pobre infeliz en que me ha convertido la vida.
Perdón otra vez, sé que quieren escuchar como la maté, pero tengo sed... ¿podrían quizás darme una cerveza bien fría? No hace falta que me insulten con sus miradas de lástima, si lo que hay es agua, agua beberé. Gracias.
¿Por dónde iba? Ah si, en que soy un error, hasta por la muerte de mi ex-mujer soy un error. Todo sucedió tan rápido...
Continuará...
19 April RCTVEstoy cerca de cumplir 10 años como actriz, palabra que definitivamente me queda grande pero no conozco otra menos rimbombante. Empecé en televisión con un papel ni tan pequeño en la serie juvenil Dónde está el amor? de Salserín. Extrañamente y a pesar de que Salserín era un "producto" de Venevisión, fue RCTV el canal que compró la serie. Así entré yo en el canal. Ya había hecho casting en Venevisión y no había logrado entrar, hice casting en RCTV muchos años antes, pero como animadora y tampoco lo había conseguido.
Por fin hice un par de papeles de extra en RCTV y llegó Salserín. Justo al mismo tiempo me dieron mi primer papel secundario en una novela, Viva la Pepa. Era Coralia, la enfermera-amiga-confidente de Maripepi, Lilibeth Morillo. Qué experiencia tan fabulosa fue empezar con esta novela. Un equipo que nunca imaginé posible en televisión, gente talentosa, maravillosa, desde los técnicos hasta el director, pasando por los actores y gionistas. Quedé gratísimamente sorprendida. Además viví la "fama" rápidamente, me reconocían mucho porque en las tardes salía en Salserín y en las noches en la novela. En la calle las niñitas me decían "suegra" porque hacía de mamá de uno de los salserines. Fue divertido. Gracias Lilibeth y Alfonso por demostrarme que la fama no es necesariamente sinónimo de divismo, ustedes dos son maravillosos.
Luego continué mi camino, siempre en RCTV, el único canal que me dio lo oportunidad de trabajar. Seguí con A Calzón Quitao en un papel cortito, Gabriela, la directora de un preescolar. Ahí me di cuenta que trabajar con niños es dificilísimo pero super divertido también. Después entré en La Mujer de Judas gracias a Martin Hann y Olegario Barrera quienes creyeron en mi y me dieron la responsabilidad de ser una abogada recia, y a la vez yo misma fui muchas veces la Mujer de Judas. Otro gran equipo, rodeada de muchachos jóvenes que recién empezaban su carrera pero con un talento impresionante. Ambar Díaz, Chantal Bodaux... y ni hablar de las primeras figuras con quienes tuve el honor de compartir, Julie Restifo, Astrid Carolina Herrera, Javier Vidal, Roberto Moll, Dora Mazzone, Gledys Ibarra, con quien además tuve lo que podría decir que ha sido hasta ahora mi mejor escena en una novela. Gracias a todos, odié que me mataran, pero disfruté enormemente trabajar en esta producción.
Después de un corto personaje en Mi Gorda Bella, Archivo Criminal y del Más Allá, llegué a la novela que posiblemente disfruté más en estos 10 años. La Estrambótica Anastacia. Luego de terminar 1888 El Extraordinario Viaje de la Santa Isabel, película que tuve la dicha de filmar en el Amazonas, me ofrecieron este papel en la nueva novela de Martin Hann. Sería Rosa, una prostituta que era la mejor amiga de Violeta (Dad Dager). Por primera vez sentí que me metía de lleno en otra piel, al ser un personaje taaaan diferente a mi, pude crear y jugar con él. Qué manera de disfrutar un trabajo. Rositica se convirtió en quizás mi personaje más querido en la calle, tanto que hasta hoy los mesoneros de la fuente de soda cerca de mi oficina me siguen llamando Rositica. Dad fue otra de las actrices maravillosas que me recordó que la sencillez puede ir perfectamente de la mano con la fama. Gustavo Rodriguez, primer actor y fabuloso como persona. Flavio Caballero, definitivamente un caballero. Mayra Alejandra, sin palabras, qué mujer tan especial. Aprendí mucho de todos ellos, gracias.
Ahora veo con tristeza como RCTV, el canal que me abrió sus puertas, el único con el que trabajé estos casi 10 años, va a ser cerrado. El canal donde aprendí, compartí, lloré... simplemente no puedo creerlo, me he rehusado a creerlo, pero cada vez lo veo más cierto. Y me da rabia, me da nostalgia, me da tristeza, me da de todo.
Esto no es una despedida, son sólo recuerdos que quise compartir, yo sigo esperando que todo sea un mal sueño y que RCTV seguirá ahí, con su gente, sus novelas, sus programas y noticias.
16 April DespedidaAlgo no está bien en nuestra relación... ¿no lo sientes tú también? Te estoy empezando a querer, que sentimiento tan inadecuado, siempre te he odiado y debe seguir siendo así, porque sólo de esta manera podemos seguir juntos. Puede ser la certeza de tu partida, quizás saber que no estarás más conmigo me impulsa a quererte, a protegerte, a consentirte...
Lo único que me has dado son dolores de cabeza. Siempre dejándome un mal sabor en la boca. Quitándome el apetito. Ni siquiera las sonrisas me salían naturales contigo. Por eso te odié siempre, por eso te seguiría odiando... pero ahora te vas. Déjame odiarte, prefiero eso al abandono. El vacío de tu partida sería más doloroso para mi que todo lo malo que me hayas hecho. No sabría cómo reemplazarte, como tú ninguna Quizás podría llenar el vacío de alguna manera, pero nunca sería igual, cualquier cosa sería falsa y artificial.
Dios, este dolor de cabeza me está matando, ¿éso es lo que quieres? ¿regalarme el dolor más grande que haya tenido para así recordarte siempre? Tranquila, no podré sonreir otra vez si te vas... al menos no en un buen tiempo.
¿Ya te vas? Espera un poco, sólo déjame decirte que a pesar de todo te quise, tuvimos buenos momentos, mucho años de convivencia felices, al menos 36 años felices y sólo 1 año de odio profundo. Te quiero muela izquierda, gracias por todo...
AHHHHGGGGGGGGHHHHHHHHHHHHH
-Listo Sr. Martinez, sacamos el molar completico, ¿no dolió verdad? Bueno, ahora prepararemos un puente y ya verá que en unas semanas se verá con una sonrisa espectacular.
-¿Me da mi diente, por favor?
-Ay Sr. Martinez, ya lo boté... si quiere revisamos el bote de la basura.
-No, no importa, sólo quería verlo por última vez.
9 April 10 MilNo es la segunda parte de la película 300
No es lo que cuesta un combo de Big Mac en Mc. Donalds
No son 10 moneditas de 1000 bolívares a punto de desaparecer
No es el número de personas que estuvieron en la misma playa este jueves y viernes santo
No...
10 Mil es el número de visitas que he recibido en este humilde blog desde que empezó.
Cuando se llega a este número se debería hacer una especie de revisión, qué he logrado con este blog, qué he aprendido, qué puedo cambiar o mejorar, qué hago ahora para satisfacer a los próximos 10 mil visitantes. Bueno... las revisiones me dan como fastidio, sobretodo porque consiga las respuestas que consiga posiblemente no haré ningún cambio y terminaré por entender que lo hecho (y lo que seguiré haciendo) es puramente intuitivo.
Varias veces he leído en diferentes blogs "reglas para un buen blogger" o "cómo llevar un blog con éxito". He estado siempre de acuerdo con lo que los autores aconsejan pero creo que nunca lo llevo a cabo. No posteo regularmente en otros blogs, no tengo una cuenta en blogger, no termino de entender lo que son los tags y no estoy en todos los buscadores de blogs disponibles. No es por falta de interés en tener lectores, todo lo contrario, me encantaría tener más lectores y más posts, es que me da flojera y es una especie de compromiso que adquieres. Quién soy yo para decir que tengo un blog de escritos y relatos? Cómo podría pretender tener decenas de posts de gente que alaba o critica mis escritos? Por favor, escritores son Cruz, Vicente, Naky (por sólo nombrar algunos), yo no, yo...
escribo por ocio, por relax, por descargarme... escribo para mi, para mis amigos, para quien quiera leer... escribo cuando tengo algo que decir o cuando sin tener nada que decir tengo ganas de escribir... pero soy en definitiva una amateur.
Para esta amateur en la escritura y en los blogs, 10 mil visitantes es toda una proeza, un orgullos, una alegría, una reflexión quizás pero no un compromiso, en todo caso el compromiso es conmigo misma. Comprometidos los escritores y profesionales del lápiz, yo no quiero esa responsabilidad, no puedo con ella.
Gracias a esos 10 mil visitantes, o más bien, a esas 10 mil visitas recibidas (porque podrían ser de apenas 10 personas). GRACIAS!
2 April Qué diferentes son nuestros mundos!No sé porqué vino a mi mente. Es una historia corta, a primera vista parece graciosa, pero inmediatamente te das cuenta de que tiene tanto de comedia como de tragedia.
Estaba pasando unos días en la playa, un pueblito costero llamado Puerto Maya. Alejado de todo, sin teléfonos, sin señal de celular, comunicados sólo a través de una radio que maneja el de la posada.
Ya era mi segundo día en ese paraíso, había ido a trabajar en un comercial por 4 días, vaya trabajo! En uno de los momentos en que no me tocaba filmar, decidí darme un chapuzón en el mar. La bahía de aguas tranquilas terminaba en un pocito bajito bajito, perfecto para acostarse y que el agua justo pasara sobre tus piernas, pero sin llegar a tocar tu cabeza. Allí me instalé a descansar.
Vinieron unas cuantas niñas del pueblo, serían quizás 4 o 5 (ya no recuerdo con exactitud). Comenzaron a bañarse conmigo en mi pocito de mar. No era precisamente lo que yo quería, pero en fin, seguía siendo un paraíso aunque estuviese acompañada de 5 niñas parlanchinas. Al rato me puse a charlar con ellas... o más bien, ellas conmigo. Me preguntaban cosas, qué estábamos haciendo, de dónde veníamos, cuánto tiempo íbamos a estar en la playa, pero la pregunta que de verdad logró desconcertarme fue:
-Dónde están tus hijos?
-Mis hijos? Ehhhh, no tengo hijos todavía.
Cara de asombro total en las 5 niñas.
-No tienes hijos?
-No
-Y... entonces no eres mamá?
-Pues no.
-Entonces, qué eres?
-Ahora la cara de asombro era mía.
-Pues soy... hija todavía.
Mayor cara de asombro de las niñas.
-Eres hija tan grande!!!!
-Pues si.
En ese momento las niñas llenas de un asombro que rozaba el temor, prefirieron alejarse un poquito de mi, supongo que para compartir sus impresiones de esta loca que decía ser hija todavía cuando ya hacía raaaaato que tendría que ser mamá. Seguramente para ellas yo pasé a ser un ser de otro planeta, una mujer anormal o quizás empezaron a pensar que era fea y por eso nadie había querido hacerme mamá todavía. Yo las miré alejarse reflexionando a mi vez que en ese pueblo y, problablemente en cualquier pueblo, la historia sería siempre igual, las niñas casi apenas desarrolladas quedaban embarazadas... dejaban de ser hijas y se convertían en mamás. Ya para los 26 que tenía en ese momento yo tendría que tener por lo menos 3 o 4 hijos, cuando tuviese 35 ya podría ser abuela...
Qué diferente es mi mundo y su mundo, si esas niñas (que ya hoy deben ser mamás) supieran que tengo 32 y todavía sigo siendo "hija".
|
|
|